'Here comes the summer's son, he burns my skin...'
Se termina el verano, de hecho hoy es el último día. Un verano que comenzó haciendo las maletas para pasar nueve días en Nueva York. Durante seis meses muchos preparativos, itinerarios, hoteles, información, horarios, planos, guías... Siete horas impacientes de viaje desde Barajas, aterrizaje en JFK y, al fondo, el sol se pone tras el skyline. Todo lo que se pueda decir de esta ciudad es poco. Sorprende, agobia, emociona, gusta, engaña, pero sobre todo, fascina... hacía tiempo que no tenía una continua sensación de ser un cateto de pueblo con la boca abierta en medio de una gran ciudad. Muchas compras y mucha gente muy cool. Increíble la vista desde el piso 86 del Empire State. Emocionante la gente cantando 'Imagine' en Central Park. Inolvidable la vista de los fuegos artificales del 4 de Julio desde Brooklyn. Lady Gaga le dio el punto diferente al viaje, y si para ella era especial aquella noche en el MSG, para mi lo era más. Demasiadas cosas que decir de todo aquello y muy difícil encontrar las palabras para contar eso con lo que realmente me interesa quedarme. Volveré, seguro.
Marrakech me esperaba a finales de Agosto y fue un giro de 180 grados en mi cuadreno de bitácora. Demasiadas novedades que confluyeron en un viaje muy muy especial. Nunca había viajado a un país árabe ni había estado tan directamente en contacto con una cultura tan diferente, y fue una experiencia muy enriquecedora. Essaouira, la ciudad azul, las mujeres fabricando el aceite de Argan, los jardines Majorelle, la plaza Djemma El-Fná, el palacio Bahía, las tumbas Saadíes, los zocos, el tráfico, el sol sobre la Koutoubia... muchas cosas y muy diferentes. Muy recomendable si sabes a lo que vas.
21 de septiembre de 2010
Summer son
Publicado por Luis
Etiquetas: Viajes
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