No olvidaré nunca aquel día, haciendo cola en la Gran Vía para entrar al teatro. Fueron tantas las sensaciones que se acumulaban aquellas semanas que, de alguna forma, el destino decidió que se dieran forma a través de la música. Se mezclaban los recuerdos de las cintas en el walkman, la fiebre por ir a comprar el último disco y los estilismos imposibles de aquella época, con las historias de las canciones, que sin saber por qué, siempre acababan sucediéndote a ti antes o después. Entonces me dí cuenta de que después de tanto criticar a esa gente que hablaba de 'la Banda Sonora de mi vida', empezaba a pensar que podían tener algo de razón.
19 de octubre de 2007
16/06/2006
Publicado por Luis
Etiquetas: Buena música, Cosas mías, Madrid
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